Crítica: "Oliver y Max", de Ángela Armero

Portada de "Oliver y Max".
Ángela Armero es una escritora todoterreno que ha trabajado como guionista para series como Hospital Central, Ciega a Citas o Velvet, ademas de ser la responsable de co-escribir el largometraje El juego de Carlota y de ser la directora de joyas en forma de cortometraje como Entrevista o La aventura de rosa. Además, en el campo de la literatura se estrenó con Alexandra y las siete pruebas, novela que coescribió con Roberto Santiago.

Ahora Ángela, una de las mejores escritoras y guionistas que conozco, emprende aventura en solitario como novelista con Oliver y Max. En esta novela su autora nos relata, básicamente, cómo cualquier guerra afecta a las vidas de personas normales y cómo es de importante el amor que existe siempre entre padres e hijos.

Así, con el trasfondo de las terribles prácticas del programa Aktion T4, la escritora nos cuenta las vivencias de Max y su hijo Oliver, después de que unos sucesos -que no conviene decir en esta reseña, para evitar destripar argumento alguno- separen sus caminos en una Alemania devastada tanto por la Segunda Guerra Mundial y como por la mano de Hitler y sus seguidores.

Por su lograda ambientación y por todos los detalles sobre cómo era la Alemania de aquella época y en qué consistió el programa Aktion T4 se nota que Ángela Armero debió realizar un exhaustivo trabajo de documentación previo para que los lectores veamos cómo fue la sociedad en la que vivieron los protagonistas. Eso sí, la escritora ha usado sus grandes dotes como narradora para que todos esos datos sobre el Berlín de la Segunda Guerra Mundial o de lo que estaba pasando en esa contienda queden en segundo plano y perfectamente integradas en aquello que nos pretende relatar.

La historia conecta desde un primer momento con los lectores gracias a que Ángela Armero usa un estilo claro y que va directo al grano, con el que se ve que su autora tiene un modo muy visual de describirnos cómo son los personajes y las situaciones que están viviendo. Además, que use la narración en primera persona, alternando las voces de Oliver y Max en distintas partes de la novela, hace que su obra nos resulte todavía más cercana porque Ángela los hace “hablar” de una forma muy real y acorde a cómo debe expresarse una persona normal de su edad, ideales o condición. Así consigue que muchos de los horrores del régimen Nazi que nos explica en la novela, como lo que sucedió dentro del programa Aktion T4, los podamos sentir como si nos lo contara alguien que realmente los hubiera vivido.

Ángela ha pulido hasta el más mínimo detalle la personalidad de los dos protagonistas. No sólo tenemos ante nosotros a dos personas con las que nos podemos sentir identificados y que se nos muestran muy reales, teniendo sus personalidades claroscuros con sus equivocaciones, sus momentos de flaqueza o, por supuesto, sus deseos de hacer lo mejor por el otro. Ambos evolucionan con lógica a lo largo de la trama y su humanidad queda patente en cada página, logrando más de un momento emotivo a lo largo de la narración.

Oliver y Max atrapa desde un primer momento. Está tan bien escrita y tiene tan pocos puntos muertos a nivel narrativo -más bien no tiene ningún punto muerto- que es de ese tipo de novelas que no importa cuántas páginas se lleven leídas, que uno como lector desea seguir leyendo más para saber qué les va a ocurrir a los protagonistas de la obra.

En fin, no os entretengo más. Leeros, Oliver y Max, una novela escrita por Ángela Armero, una gran escritora que ha puesto todo su talento y su corazón para ofrecernos una historia que dejará su poso en todos los que os animéis a leerla. Sinceramente, esta es de las mejores novelas que me he leído en los últimos meses.

Jose Luis Mora

Título: Oliver y Max Autora: Ángela Armero Editorial: Nube de Tinta Formato: Tapa blanda con solapas. 224 páginas Precio: 14,95€